El pasado sábado pasé el día en Sanlúcar de Barrameda para ver la última jornada de las conocidas carreras de caballos, que se celebran en la playa de esta ciudad todos los años desde 1845.
Tras disfrutar de unas sabrosas viandas en Casa Balbino acompañadas de varias manzanillas, y también de una no menos amena sobremesa con interesantes charlas, nos dirigimos a la zona de Bajo guía donde se sitúa la parrilla de salida.
Mientras unos cogen un buen sitio en la salida, otros se montan un chiringuito -tele incluida- para disfrutar de la jornada deportiva...
Estas fotos son de la primera y segunda carrera. La idea que llevaba para fotografiar era la de capturar la sensación de velocidad con una razonable quietud del caballo y jinete. Llevaba montado un 35 mm fijo, con prioridad a la velocidad 1/50, iso 100 y enfoque manual fijo a unos 7/8 metros. El diafragma me marcaba un rango -para un barrido en disparo contínuo- de entre f/18 y f/22, por lo que no debía tener problemas de foco a priori. Sin embargo eché en falta un trípode, ya que cuando hacía los barridos me estorbaba la gente que se amontonaba a mi lado, lo que provocó que en las fotos finales ladeara la cámara y el horizonte cayera irremediablemente. Eso me sucedió en las 4 carreras.
Después de las 2 primeras pruebas me dirigí a la zona de meta, y me distraje un poco fotografiando el ambiente de entre-carreras.
Los mayores jugaban a la pelota, mientras los niños hacían cábalas y apostaban al caballo ganador...¿¿¿No os resulta una situación un tanto extraña???
En la tercera carrera seguí con el 35 mm, pero en esta zona la distancia desde donde corrían los caballos hasta la barrera era mayor y se perdían un poco en la foto, así que para la cuarta me subí a un chiringuito, tomamos una cervecita para reponer y monté el 50 mm. Era ya casi de noche, así que lo puse en f 1.4, iso 1600, y autofoco servo contínuo. El resultado fue este:
Tras disfrutar de unas sabrosas viandas en Casa Balbino acompañadas de varias manzanillas, y también de una no menos amena sobremesa con interesantes charlas, nos dirigimos a la zona de Bajo guía donde se sitúa la parrilla de salida.
Mientras unos cogen un buen sitio en la salida, otros se montan un chiringuito -tele incluida- para disfrutar de la jornada deportiva...
Estas fotos son de la primera y segunda carrera. La idea que llevaba para fotografiar era la de capturar la sensación de velocidad con una razonable quietud del caballo y jinete. Llevaba montado un 35 mm fijo, con prioridad a la velocidad 1/50, iso 100 y enfoque manual fijo a unos 7/8 metros. El diafragma me marcaba un rango -para un barrido en disparo contínuo- de entre f/18 y f/22, por lo que no debía tener problemas de foco a priori. Sin embargo eché en falta un trípode, ya que cuando hacía los barridos me estorbaba la gente que se amontonaba a mi lado, lo que provocó que en las fotos finales ladeara la cámara y el horizonte cayera irremediablemente. Eso me sucedió en las 4 carreras.
Después de las 2 primeras pruebas me dirigí a la zona de meta, y me distraje un poco fotografiando el ambiente de entre-carreras.
Los mayores jugaban a la pelota, mientras los niños hacían cábalas y apostaban al caballo ganador...¿¿¿No os resulta una situación un tanto extraña???
En la tercera carrera seguí con el 35 mm, pero en esta zona la distancia desde donde corrían los caballos hasta la barrera era mayor y se perdían un poco en la foto, así que para la cuarta me subí a un chiringuito, tomamos una cervecita para reponer y monté el 50 mm. Era ya casi de noche, así que lo puse en f 1.4, iso 1600, y autofoco servo contínuo. El resultado fue este:
Bueno, todo ha terminado ya. Tan solo queda recoger los bártulos y abandonar la playa. Eso sí, de forma ordenada...
El día ha sido agradable y relativamente provechoso. Me llevo algunas fotos que me gustan y un práctico ejercicio para corregir los fallos cometidos que no son pocos, pero eso será en la próxima ocasión.